
Cómo utilizar correctamente la lámpara UV de mercurio de 80W/cm
Cuando comenzamos a diseñar nuestros módulos de lámparas UV más recientes, teníamos un objetivo claro: 80W por centímetro. Si no trabajas en el sector de impresión, eso podría parecer un número aleatorio. Pero para nosotros, que estamos directamente involucrados en este proceso, es algo crucial. Es el punto óptimo en el que se puede curar rápidamente tintas espesas y resistentes, sin dañar el sustrato.
El problema del calor
Lo interesante de las lámparas de 80W/cm es que generan una gran cantidad de luz UV. Para asegurarnos de que toda la luz UV llegue al sustrato, utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. Esto es ideal para mantener altas velocidades de impresión. Pero hay un problema: tanta potencia genera mucho calor infrarrojo. Si los ventiladores o sistemas de refrigeración no son lo suficientemente eficaces, surgirán problemas. Podría ocurrir que los materiales se dañen prematuramente, o incluso que se encogieran bajo la acción de la lámpara.
Más que solo una bombilla
Decidimos no vender simplemente un tubo, sino todo el módulo completo. Incluimos el balastro y el reflector en el mismo paquete. Utilizamos aluminio pulido para los reflectores, para que reflejen toda la luz UV hacia el sustrato. Así no hay pérdida de energía. Incluso simplificamos los cables para reducir la impedancia. Lo mejor de todo es que estos módulos pueden instalarse directamente en las impresoras existentes, reemplazando así las lámparas antiguas y poco eficientes.
Evitando manchas
Para la exposición de 2026, queríamos demostrar cómo funcionan estas lámparas para lograr una curación completa de la tinta. Es un problema común: se tiene una capa gruesa de tinta que parece seca en la superficie, pero sigue siendo pegajosa en la parte inferior. Eso provoca manchas en los rodillos de alta velocidad. Al mantener una potencia constante de 80W/cm, nuestros módulos logran penetrar profundamente en la capa de tinta. Simplemente funciona.
Pero recuerda: debes equilibrar la velocidad del transportador con la potencia de la lámpara. Si es demasiado lento, quemarás el papel. Si es demasiado rápido, la tinta no se curará adecuadamente y se deslizará del sustrato.
Mi consejo: usa una tira de prueba calibrada cada vez que empieces a usar una nueva cantidad de tinta. Es la única forma de encontrar ese equilibrio perfecto.