
En las prensas de impresión y en los puestos de reparación, nadie tiene tiempo de esperar a que la lámpara de curado alcance la temperatura adecuada o a que el cable de alimentación llegue hasta el sustrato. La tinta UV permanece húmeda, los adhesivos siguen siendo pegajosos, y el proceso de curado se detiene. Por eso, diseñamos una lámpara UV portátil, alimentada por batería, que permite un curado instantáneo y de alta intensidad, logrando así resultados similares a los obtenidos con lámparas grandes, pero en áreas que estas no pueden alcanzar.
Lo importante detrás de este dispositivo
Este dispositivo ofrece una emisión espectral estable de 365 nm, adecuada para activar los fotoiniciadores de vapor de mercurio utilizados en tintas UV para impresión offset, flexográfica y serigráfica. La intensidad de irradiación en la zona de trabajo es de al menos 1,200 mW/cm², lo que permite un curado rápido. La densidad de energía es de 800–1,200 mJ/cm² a una distancia de trabajo de 10–15 mm. La cabeza de la lámpara cuenta con un reflector recubierto con material dicróico, lo que ayuda a dirigir el haz de luz y evita que la radiación UV se disperse. El revestimiento de cuarzo libre de ozono reduce la exposición del operador y permite su uso en espacios semicerrados.
Una batería de litio de 24 V permite que el dispositivo funcione durante 45–60 minutos a plena potencia, con un ciclo de trabajo del 100%. Se puede recargar rápidamente en aproximadamente una hora. El peso total del dispositivo es inferior a 1,2 kg, y el botón de encendido está diseñado para permitir su uso incluso con guantes puestos.
Por qué es ideal para nuestro modo de trabajo
Se obtiene una intensidad de curado comparable a la de las lámparas grandes, sin necesidad de utilizar corrientes eléctricas intensas ni esperar a que la lámpara alcance la temperatura adecuada. En las prensas, permite eliminar defectos como agujeros diminutos tan pronto como aparecen. Fuera de las prensas, sirve para reparar recubrimientos UV dañados, unir piezas pequeñas y curar adhesivos directamente en el lugar donde se encuentran los defectos, sin necesidad de pasar todo el sustrato por un túnel de curado.
Esto se traduce en menos interrupciones en el proceso de producción, una transferencia de tinta más uniforme en pasadas posteriores y menos desperdicio debido a contaminaciones no curadas. Además, el uso de baterías elimina los problemas relacionados con los cables, permitiendo que el operador dirija el haz de luz exactamente donde se encuentra el defecto.
Los detalles que evitan problemas
La velocidad de curado depende aún de la formulación de la tinta y del grosor del film. Una alta concentración de pigmentos y films gruesos pueden hacer que sea necesario realizar múltiples pasadas. Es importante ajustar la distancia de trabajo según el perfil del haz de luz: si está demasiado lejos, la densidad de energía disminuye; si está demasiado cerca, se generan sombras en la superficie a curar.
La cabeza de la lámpara se calienta mucho cuando funciona a plena potencia. Es recomendable utilizarla de forma intermitente y dejarla enfriarse antes de guardarla. Funciona mejor con tintas UV estándar; los sistemas basados en LED podrían requerir ajustes en la longitud de onda e intensidad para funcionar correctamente.